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En 4 meses
y 15 días el ALBA ha dejado ya una huella
en la historia
Expresó Fidel al
clausurar, junto a Chávez, la reunión Cuba-Venezuela para la
aplicación
del ALBA
María
Julia Mayoral y Joaquín Rivery
El
Comandante en Jefe Fidel Castro destacó anoche que hay un récord
increíble con la creación de la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), porque hace 4 meses y 15 días se suscribió y
miren todo lo que se ha logrado.
Lo que el ALBA ha
hecho en cuatro meses dejará ya para siempre una huella en la
historia, no solo por lo que se ha avanzado en medidas, sino porque
los que trabajan en ella son cada vez más, tienen más experiencias
y están dispuestos a llevarla a cabo hasta sus últimas
consecuencias, sentenció al clausurar, junto al Presidente Hugo Chávez,
la Primera Reunión Cuba-Venezuela para la aplicación del ALBA,
cuyo acuerdo final suscribieron en el Palacio de las Convenciones de
La Habana la ministra para la Inversión Extranjera y la Colaboración
Económica, Marta Lomas, y el ministro de Energía y Petróleo
venezolano, Rafael Ramírez.
Del ALCA, contrapuso,
se venía hablando desde hace unos 20 años y no hizo nada, salvo lo
que debía hacer, desaparecer. Lo que queda son pedazos, retazos
como los Tratados de Libre Comercio (TLC).
El Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros hizo énfasis especial en explicar
la importancia de los documentos firmados por los dos países, y
sugirió una nueva reunión dentro de un año, para evaluar lo
realizado.
Los venezolanos, opinó,
llevan una envidiable velocidad en la obra que ejecutan, pues han
conseguido en un quinquenio cosas que los cubanos tardamos 46 años
en alcanzar.
Indicó que el
programa acordado en diciembre último tiene un ritmo
extraordinario, desde su firma con motivo del décimo aniversario de
la primera visita de Hugo Chávez a Cuba.
Subrayó que los últimos
dos días han sido magníficos por los encuentros y porque ha tenido
lugar una Exposición de productos venezolanos presentada por
empresarios individuales y cooperativistas del hermano país.
Aludió a una reunión
anterior con representantes de bancos venezolanos, en la que pudo
ver un documental sobre los artículos producidos allá y les
propuso organizar una exposición más amplia, la que ahora se
realiza, con la participación de 250 empresarios y cooperativistas,
con quienes dialogó el miércoles unas cuatro horas.
Fidel repasó
brevemente algunos de los convenios suscritos entre los dos países,
como la adquisición de productos venezolanos por valor inicial de
412 millones de dólares.
Precisó que Cuba
acababa de comprar algunas maquinarias a Venezuela para el ambicioso
plan de ahorro de energía del país, pues mientras más ahorremos
será mejor para nosotros, para los venezolanos y para todos los que
quieran integrar el ALBA.
El Comandante en Jefe
habló ampliamente del esfuerzo que estaba haciendo el Gobierno de
Chávez para extender la atención médica no solamente a los
barrios más pobres, sino a todo el país, y destacó concretamente
los 600 centros de diagnóstico integral, equivalentes a 600 policlínicos
mejores que los nuestros.
Al referirse a la
reducción de la mortalidad infantil, dijo tenía la esperanza de
que en unos años Venezuela pueda, al igual que Cuba, reducirla por
debajo de la de Estados Unidos, y si se trabaja como se está
trabajando, la expectativa de vida puede elevarse.
Tocó el tema de las
enfermedades oftalmológicas e informó que el año pasado unos 20
000 venezolanos recuperaron la visión y este año serán 100 000
los que puedan ver de nuevo.
Expuso que lo que más
lo emocionaba era el programa de graduar 40 000 médicos, a los que
se añaden otros 10 000 que se van a formar por año, para ser 60
000 en poco tiempo. Se preguntó: ¿quién lo necesita? y respondió
que el mundo, América Latina, los cientos de millones que no tienen
atención médica.
Fidel consideró que,
sin proponérselo, el ejemplo de Venezuela va a compulsar a otros
gobernantes de nuestro hemisferio a prestar atención de salud a las
grandes mayorías y a desarrollar planes educativos.
Recordó que en América
Latina hay 650 millones de personas cuya situación sanitaria es
cada vez peor, de lo cual es responsable en gran medida el saqueo de
que son víctimas los países de la región. De tal manera, evaluó,
crece en proporción geométrica la pobreza, y ese es el origen de
las crisis. Resulta ridículo, entonces, venir a decir que por culpa
de Venezuela y Cuba hay inestabilidad en América Latina. Los que se
están desestabilizando, aseveró, son quienes nos califican de
desestabilizadores.
Por último, el líder
de la Revolución ejemplificó las señales de angustia de quienes
no aceptan a la América Nuestra unida en la batalla. Un cable de la
agencia española EFE, que leyó, da cuenta de ese desespero: se
trata de declaraciones hechas por Otto Reich, quien consideró que
"los Estados Unidos deben esforzarse en contener el eje formado
por Cuba y Venezuela, que pone en peligro la estabilidad de América".
Si hay algún eje,
dijo Fidel, que pueda parecerse a aquel formado por Berlín-Roma no
son Chávez ni Castro, como me suelen llamar; si hay algo que se
parezca al fascismo, con políticas fascistas, genocidas, no son las
políticas de Venezuela y Cuba.
Abril/2005
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